Parábola VII-II: Guardia atemporal

 Acción urbana, 4 horas

7- Encuentro AVD. Bogotá.

Calle Jiménez, Bogotá, Colombia, 7 de marzo de 2015.

 

 

Fotografía Eduardo del Corral

 

 

 

"Así empecé una acción que habría de sostener por cuatro horas frente a las placas y retratos conmemorativos del asesinato de Jorge Eliazar Gaitán. Hace siete años ya había hecho una acción-recorrido que llegaba a este lugar: “48.000 y uno rojo”. Volver aquí, de nuevo con flores, esta vez rojas, era un acto de tejer reflexiones al respecto, sobre los sentimientos de mi memoria. Sé que, al llevarse a cabo en el domino del espacio público, esta acción se abría a todas las posibles interrogante que despliega el contexto. En esta ocasión, sin embargo, me planteaba una sola interrogante a mí misma: ¿Qué hago aquí? ¿Por qué otra vez aquí, exactamente aquí?..." 

 

 

"Resolví algo en la acción, en lo vivido, en lo visto, en lo dicho. No hay respuestas para aquellas preguntas antes de la acción. Me puse a accionar con los sentimientos y emociones como materia, y las rosas, como unidades de tiempo.

Levantaba las rosas en alto, una por una, el tiempo que soportara mi brazo, para después ensartarlas en el elástico alrededor de mi pierna. Alternaba los brazos. El cansancio de cada brazo me mantenía atenta y, en muchos momentos, ecuánime conmigo misma. Fue un acto repetitivo que progresa al irse cubriendo mi pierna con las flores, como una ceremonia de investidura".

 

 

 

 

 

 

"Sostuve diálogos con algunas personas, pues no me negué a hablar si alguien preguntaba. Hubo quien me quiso dar dinero, a lo que me negué. Entablaba breves diálogos muy sustanciosos al seguir, y a veces, desafiar, la lógica y las consecuencias de lo que preguntaban o decían las personas. No hubo fricción, sólo cuando alguien quería definir lo que yo realizaba en términos políticos, desde su perspectiva y buscando mi aprobación".

 

 

"Invisto de rosas mi pierna para anunciar algo. Ante todo, me anuncio algo a mí misma. La realización de un temor y mi única forma de asumirlo, salir a la calle y confesármelo en acción: la gente quiere olvidar, pero yo no puedo. ¿A qué me aferro? ¿Qué quiero decir? ¿Qué quiero demostrar? Después, me sentí libre de hacer, y mis contenidos personales empezaron a fluir en reflexiones. Durante la acción olvidé para observar".

 

Texto Diario Elvira Santamaría 

 

Please reload

Featured Posts

Fem 2019

November 19, 2019

1/10
Please reload

Recent Posts

November 19, 2019

August 4, 2019

Please reload

Archive